Si la respuesta es no, cada reserva que podría ser tuya entera se va con una comisión puesta por Booking o Airbnb. Rebed te pone tu propio motor de reservas, para que ese cliente que ya confía en ti pueda reservarte a ti. Sin peajes de nadie.
Sin permanencia. Configúralo tú mismo, sin depender de nadie.
Un huésped que ya se ha alojado en tu casa, que te ha escrito, que confía en ti, no necesita pasar otra vez por Booking. Necesita un sitio donde reservarte directamente. Ese sitio lo pones tú, con Rebed.
Es el momento más incómodo de tener un alojamiento: el cliente cancela, se pone nervioso, y tú tienes que decidir en caliente cuánto le devuelves. Si improvisas, pierdes dinero o pierdes al cliente. Rebed no improvisa: aplica la política que el cliente aceptó al reservar, sin discusiones ni malos ratos.
Te llama alguien por teléfono, te escribe por WhatsApp, viene un amigo de un amigo: metes la reserva a mano en el mismo calendario que todo lo demás. Sin cuadernos, sin notas sueltas, sin acordarte de nada de memoria. Todo queda dentro, controlado igual que una reserva online.
Quién ha venido, cuántas veces, qué pidió la última vez, si vino con mascota o con niños. Cada huésped queda en su ficha, así que la próxima vez que te escriba no partes de cero: ya sabes quién es y qué le gusta.
En cuanto se cierra una reserva, el huésped recibe su confirmación por correo y puedes mandarle el WhatsApp con un clic, ya escrito con sus fechas y su alojamiento. No redactas el mensaje cada vez: lo tienes listo para enviar.
Wifi, normas de la casa, cómo llegar, dónde está la llave, qué restaurante recomiendas: lo escribes una vez y cada huésped nuevo la recibe solo, con su reserva. Dejas de contestar el mismo mensaje quince veces al mes.
Al terminar la estancia, el huésped puede dejarte su valoración directamente en Rebed. Esa reputación se queda contigo, no atrapada dentro de una plataforma que no controlas ni puedes llevarte si un día te vas.
Limpieza, mantenimiento, suministros, comisiones: apunta lo que gastas en cada alojamiento y sabrás de verdad cuánto te queda, no solo cuánto factura. Sin eso, no sabes si el negocio va bien o solo lo parece.
Das de alta tu alojamiento: fotos, precios, capacidad. Dos minutos.
Compartes tu enlace propio. Cualquier cliente puede reservarte a ti, directamente.
Reservas online, manuales, cancelaciones, confirmaciones y guía del huésped, todo en Rebed.
Una sola reserva de 400 € en una plataforma puede costarte unos 60 € de comisión. Con Rebed pagas una licencia al año y cada reserva directa es entera para ti.
Solo pagas cuando reservan. Tope: 180 €.
Para arrancar sin riesgo: activas tu alojamiento gratis y solo pagas cuando te entra una reserva confirmada.
1 alojamiento · 15 € al mes
Cuota cerrada para un alojamiento. Pagas una vez y te olvidas de pagos por reserva.
Hasta 3 alojamientos · 100 € cada uno
Para quien gestiona varias casas o apartamentos y quiere todo bajo una sola licencia.
¿Empiezas en Flexible y luego quieres pasarte a Anual o Profesional? Lo que ya hayas pagado se descuenta del precio.
Rebed es tu motor de reservas propio: directas, manuales, con confirmación automática y guía del huésped incluida.